El endoscopista Diego Bialolenkier fue condenado en la noche de este viernes a tres años de prisión condicional y siete años y seis meses de inhabilitación para ejercer su profesión, y la anestesista Nélida Puente fue absuelta por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional número ocho de Capital Federal por la muerte de la periodista y legisladora porteña Débora Pérez Volpin, ocurrida el 6 de febrero de 2018 durante un procedimiento médico en el Sanatorio de la Trinidad del barrio de Palermo.
Antecedentes del caso
La querella de la familia de la periodista fallecida al hacerse una endoscopia en el Sanatorio La Trinidad en febrero de 2018 había pedido “cuatro años y cinco meses de prisión y diez años de inhabilitación” para el endoscopista Diego Bialolenkier y “tres años en suspenso e inhabilitación por diez años” para la anestesista Nélida Inés Puente.
“Las conductas de ambos llevaron a (Débora) a la muerte. Actuaron con total negligencia e impericia”, dijo el abogado Diego Pirota en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional número ocho de Capital Federal, ante el juez Javier Anzoátegui.
En una audiencia a sala llena, con la presencia de la familia de la víctima, periodistas y ex compañeros de TN, legisladores porteños y el diputado Martín Lousteau, quien acompañó la campaña de Pérez Volpin a la Legislatura de la Ciudad, Pirota se refirió a la actuación de Bialolenkier.
“El que lesionó fue el endoscopio. Tuvo una dificultad para entrar y allí fue que hizo la lesión”, afirmó el letrado. “Se dio cuenta y nunca lo dijo. Ni a los médicos en ese momento ni aquí en el juicio. El endoscopio tenía sangre. Y quiso derivar su responsabilidad de manera canallesca sobre Puente cuando fue el que produjo la lesión”, agregó.
El endoscopista Diego Bialolenkier durante una de las audiencias. (Diario Crónica/Nahuel Ventura)
Detalló además que “no hubo dudas” en los peritos: “Débora tenía el 85 % del esófago lesionado. El instrumento si se utiliza mal puede lesionar”.
Luego se refirió al trabajo de la anestesista Nélida Puente, que se mantuvo cabizbaja en la sala, sobre quien dijo que “no es responsable de la lesión pero sí de no controlar correctamente”.
“No conectó la paciente a los electrodos y no la controló. No supo resolver la emergencia que había causado Bialolenkier y confundió el diagnóstico con una alergia. La paciente estaba con el abdomen hinchado y agravó el cuadro porque siguió insuflando aire”, indicó Pirota.
Además, denunció “encubrimiento” por parte del Sanatorio La Trinidad donde se llevó a cabo el procedimiento el 6 de febrero de 2018 y destacó que “las imágenes del endoscopio no están porque lo cambiaron por uno más viejo que, casualmente, no graba imágenes”.
“Suprimieron muchos elementos de prueba”, indicó Pirota y adelantó que denunciarán al gastroenterólogo Sebastián Cechi, por “lavar el endoscopio”.
Por último, Pirota destacó que denunciarán por falso testimonio a Miriam Frías, la instrumentadora que participó de la endoscopia en la que murió Pérez Volpin, al considerar que “faltó a la verdad descaradamente ante el tribunal”.
Sucede que Frías había dicho que el endoscopio secuestrado y los que se utilizaban en la clínica eran “similares” y, para contrarrestarla, Pirota mostró una foto del aparato secuestrado para demostrar que son diferentes.
Además de Cechi, el abogado dijo que denunciará también a Roberto Martignano, director médico de la Trinidad, y Eduardo Cavallo, director general de Galeno.
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