“La Argentina de hoy se ha vuelto algo inviable”, sostuvo Longobardi durante su editorial en el programa Cada mañana (Radio Mitre), y agregó que “en este contexto aparece la creación de una empresa estatal de teléfonos celulares”.
“Si no tenés un rumbo estratégico claro, consensuado y coherente, empezás a comprar veladores cuando no tenés una casa”, graficó Berensztein, y añadió: “Estamos en una situación donde no solamente no hay ambición de construir un país lógico y de progreso, sino que nos metemos casi como para distraernos en cuestiones absolutamente marginales que no tienen ningún sentido”.
“Hay una agenda alineada con cuestiones ideológicas, como el estatismo o el intervencionismo extremo, y una agenda supuestamente progresista con cierto voluntarismo, como cuando el Presidente dice que se quiere parecerse a Suecia, a Finlandia, a Noruega”, describió el analista político.
“La señora de Kirchner presentó un modelo más ambicioso, parecerse a Alemania”, ironizó Longobardi, y Berensztein replicó en el mismo sentido: “Algo hizo, se equivocó de Alemania, nos parecemos a Alemania Oriental, estaba por ahí”, sostuvo en relación con la región del país que estuvo bajo el control comunista durante la Guerra Fría.
“Lo del actual Presidente es bastante raro porque esto de enunciar cosas de forma voluntarista suponiendo que así se va a construir un país socialdemócrata, que es algo que requiere entre otras cosas tener riqueza para repartir. Acá no estamos repartiendo riqueza, estamos repartiendo pobreza, somos cada vez más pobres. El igualitarismo que se pretende acá es irnos todos al descenso. Es una pretensión bastante absurda”, criticó Berensztein.
Más adelante, cuando Longobardi le preguntó si “la clase política argentina había perdido el sentido de la supervivencia”, el analista sostuvo que “hay muchos dirigentes en el peronismo que están pensando en cuándo conviene distanciarse de este Gobierno”.
“Hay una crisis de gobernabilidad”, describió Longobardi. “Es cierto que hay sectores muy leales a Cristina que puede que no tengan noción de la crisis que están produciendo. La declaración del presidente del Banco Central tiene que ver con una cuestión estadística, si aceptás que el dólar no es 79 u 80 sino 130, los salarios reales en Argentina caen a un nivel africano. Y estamos ahí, sí por supuesto, pero una cosa es el dólar paralelo y otra es el oficial. Si finalmente se admite que en la Argentina tiene ese nivel de ingresos sería una vez más caer más allá del descenso, fuera de cualquier calificación”, caracterizó Borensztein.
“Presidente que devalúa, presidente devaluado, por eso no se acepta la devaluación porque frente a eso tu propio electorado te lo va a cobrar. Como le pasó a [Mauricio] Macri, como le pasó a [Raúl] Alfonsín y a todos los presidentes que han devaluado, incluyendo a la propia Cristina”, finalizó.
Fuente: Clarín
