Un policía y dos delincuentes murieron esta madrugada durante un violento tiroteo en el barrio Nueva Córdoba de la capital provincial, tras un golpe comando a una oficina donde los ladrones se apoderaron de $ 3 millones.
En el hecho resultaron heridos otros tres policías, y uno de los integrantes de la banda delictiva, además de la víctima del asalto, aunque está fuera de peligro.
Fuentes policiales indicaron que uno de los delincuentes fue detenido y otros tres lograron darse a la fuga.
Ocurrió en un edificio residencial ubicado en la calle Rondeau 84. Un grupo de aproximadamente seis ladrones ingresó a un departamento del séptimo piso, donde encontraba una pareja dedicada a la administración de consorcios y a la que despojaron de la elevada suma de dinero.
Las fuentes indicaron que el policía muerto, identificado como el cabo Franco Ferraro, de 28 años y oriundo de la localidad de San Carlos Minas, pertenecía a la Sección Especial Operaciones Motorizadas (SEOM), fue alcanzado por un disparo en la cabeza.
En tanto, los dos delincuentes abatidos murieron a pocos metros del lugar del golpe cuando intentaban escapar.
El fiscal Rubén Caro, a cargo de la investigación, señaló que se trataría de “un grupo de entre seis y siete delincuentes fuertemente armados” mayores de edad y “muy organizados”.
“Se nota que se trata de gente profesional, hay gente de entre 30 y 60 años entre los delincuentes”, aseguró.
En el lugar, la Policía halló más de 120 vainas servidas y secuestró una ametralladora que estaba en poder de los asaltantes abatidos, junto a un bolso con más de 20 cargadores para armas de alto calibre y dos vehículos en los que se movilizaba la banda.
Las fuentes indicaron que un vecino de la víctima del atraco logró dar aviso a la Policía y que el monto del botín logrado por los delincuentes ascendería a $ 3 millones, producto de la reciente venta de un inmueble.
En tanto, el fiscal Caro avaló la versión y dijo que “el golpe se consumó” y que “el monto sustraído es elevado”.
El tiroteo entre la Policía y los delincuentes comenzó con la llegada de un patrullero al lugar y se intensificó cuando otros móviles policiales llegaron para apoyarlo.






