Ubicada a 110 kilómetros de la capital puntana, la localidad de La Majada atraviesa una situación crítica y recurrente. Rodeada por el río homónimo al norte y por el río San Francisco al suroeste, el paraje se ha convertido literalmente en una isla tras las intensas lluvias de enero.
Sin salida y sin salud
El testimonio de los vecinos es desesperante. Al crecer ambos caudales, se cortan los únicos accesos que conectan al paraje con Leandro N. Alem (a 6 km) y con San Francisco del Monte de Oro (a 15 km por camino de tierra).
Este aislamiento no solo afecta la circulación, sino que pone en riesgo la vida de los habitantes: la enfermera, que debe viajar desde San Francisco, no puede ingresar al paraje. “Quedamos totalmente a la deriva”, aseguran los residentes, quienes ven cómo cada temporada de verano la historia se repite sin soluciones definitivas.
A pesar de que los intendentes de la zona y el Gobierno provincial conocen la problemática, las obras de infraestructura necesarias —como una defensa adecuada o una pasarela que una La Majada con Alem para tener una vía de auxilio— nunca se concretaron.
Actualmente, aunque hay maquinaria trabajando en el lecho del río, la preocupación crece ante la alerta meteorológica vigente. Si las lluvias persisten, el trabajo realizado será en vano y el paraje continuará confinado, esperando una solución que lleva décadas de retraso.
Escucha Radio Popular San Luis en vivo: https://radiopopularsanluis.com.ar/radio
