R.O. la primera testigo que declaró este lunes en el debate oral que afronta su prima Brisa Brizuela, por asesinar de una certera puñalada en el corazón a su pareja Maximiliano Chávez, pintó en pocas palabras cómo era su pariente. Y la hundió al subsuelo de la culpabilidad. La joven contó que ella sabía pelear, lo había hecho en la escuela y, si tuviera que hacerlo, se animaría a enfrentar a otras mujeres, excepto a Brisa. Una vez lo hizo y le fue muy mal. “Ella era como otro nivel”, sintetizó para referirse a que la acusada era violenta, sabía pelear y nunca perdía. No tenía límites. Dijo que no tenía problemas de golpear hasta a su propia madre. Era muy agresiva. Y con su pareja y padre de su criatura no era diferente. Ella hacía y deshacía en esa relación, describió. Siempre buscaba confrontar con el joven que asesinó, pero él jamás le siguió la corriente. Eran el agua y el aceite. Él pacífico, y ella, alguien que se alteraba si no hacían lo que decía.
Pero las pruebas que aportó esa testigo y que complican hasta el cuello a la mujer de 22 años son un par de mensajes que tuvo la frialdad de intercambiar con su prima apenas minutos antes de hundir un cuchillo en el pecho a su pareja. En los chats de WhatsApp con esa prima no simuló nada, manifestó a las claras: “este culi… se hace el loco, lo voy a cagar matando” y “tengo ganas de matarlo, posta”, en medio de una conversación que nada tenía que ver con la víctima. R.O. no se lo tomó en serio probablemente, pero la personalidad violenta de la acusada demostró que no habló por hablar, no fueron solo palabras al aire. Un par de minutos más tarde asesinó al hombre de 23 años.
La testigo relató que la noche anterior a ese 21 de diciembre de 2024 se había reunido en lo de una prima de Brisa, donde estaba ella. Recordó que la invitaron y como había trabajado y estaba cansada, no pensaba ir, pero finalmente lo hizo. Estuvo toda la madrugada hasta las 10 de la mañana siguiente.
R.O. aclaró que con la imputada eran compañeras de salida y no de mates, por eso no solían verse asiduamente y hablar sobre su relación. No obstante, ella pudo observar que ni Maximiliano se salvaba del carácter violento de su prima. “Ella lo trataba muy mal. Hacía, deshacía y decidía. Por ejemplo, le decía (a la víctima) que ella iba a salir y él se tenía que quedar a cuidar al bebé”, comentó y no había debate posible. Contrariarla sería solo para problemas.
—¿Alguna vez Brisa le contó que Maxi le hubiera pegado a ella? —consultó el fiscal de juicio Ernesto Lutens.
—No —respondió segura la testigo.
Dijo que a veces cuando la pareja discutía, la acusada tenía la costumbre de afirmar que la víctima se hacía el loco. “Él le decía ‘yo me voy’, ella le ordenaba que ‘no’ y él se quedaba callado. No le seguía la corriente. No le tiraba la contra en nada”, ejemplificó.
R.O. relató que su prima estaba habituada a pelear con quien fuera, a la salida de los boliches o donde diera lugar. “No tenía problema de pegarle hasta a la madre”, señaló y narró que una vez, cuando eran chicas, se fue a las manos con ella y perdió como la guerra. “Yo me sé defender, pero ella sabe pelear. Es como otro nivel”, calificó la capacidad púgil de la mujer.
De hecho, se conoce que la estadía de la imputada en el Servicio Penitenciario de San Luis, su carácter no se suavizó, sino que parece haberse potenciado. Está presa desde hace poco más de un año y ya enfrentó a varias reclusas.
Volviendo al 21 de diciembre de 2024, relató que luego de llegar a su casa, se volvió a comunicar con su prima a las 14:09. “Recién llegó”, le respondió Brisa, a las 14:10. Fue allí cuando le pidió el alias de un tal “negro”, a quien debía transferirle dinero para abonar la cuota de un préstamo. “Pasáme su alias, así le transfiero”, le contestó. “Okis, no dejes de hablarme porque tengo…”, le contestó quien hoy es juzgada, a las 14:13. “Me dan ganas de matarlo, posta”, le mandó a la testigo a las 14:14 y dos minutos después reafirmó su mensaje anterior: “Este culi… se hace el loco, lo voy a ca… matando. Después te cuento bien”. Se refería a Maximiliano. Nunca llegó a relatarte bien porque un par de minutos después le hundió un cuchillo a pareja y le causó la muerte con un derrame de sangre desenfrenada.
Fuente: El Chorrillero
Escucha Radio Popular San Luis en vivo: https://radiopopularsanluis.com.ar/radio
