Dos jóvenes que esperaban en la sombra la apertura del comedor vieron como el vidrio caía a centímetros de dónde estaban, según reportó el periodista Pablo Oro en su Facebook.
Hasta hace unos días, la fila de estudiantes que esperaban por comer pasaba por debajo de ese lugar, pero la modalidad se cambió para no perjudicar el acceso al sanatorio privado ubicado a pocos metros.
El vidrio era parte del ventanal de las oficinas de una iglesia evangélica. Parte del mobiliario de la oficina quedó expuesto.
Un ventanal cayó a la vereda, no hubo heridos
