El escenario de este duelo está claro: se trata de un equipo consolidado frente a uno inestable, tras los pasos de una identidad que le permita ser protagonista de nuevo. Un equipo con documento de identidad contra otro que lo está tramitando. Unión y Boca se enfrentan este viernes en Santa Fe después de siete años.
Parece un detalle menor de la estadística. Pero se trata de otra cosa: es la sensación de que los Tatengues vuelven a ser. De que son capaces de animarse a todo y a todos. A una competición internacional y a Boca.
La antesala ofreció detalles de la expectativa: alrededor de un centenar de simpatizantes esperaron la llegada del micro de Boca al hotel céntrico de la capital provincial, alrededor de las 16 del jueves.
Además de Carlitos, dejarán su lugar desde el arranque el centrodelantero Darío Benedetto y el mediocampista Agustín Almendra. Por ellos tres ingresarán Sebastián Villa, Ramón Ábila y Nahitan Nández, respectivamente.
En todo caso, la salida de Tevez y las variantes recurrentes son síntoma de otra cosa. A Alfaro le está costando mucho encontrar el equipo. Esa formación de memoria que no le sale naturalmente.
Sirve un dato para entender la circunstancia: el ex entrenador de Huracán ya utilizó 18 jugadores en siete partidos, que comprende cuatro triunfos, dos empates y una derrota.
En tanto, Leonardo Madelón le ratificó la confianza a los jugadores que en la fecha anterior le ganaron a Huracán. Estará Augusto Lotti, recuperado del fuerte traumatismo de cráneo, que le provocó una cervicalgia con cefalea.
Fuente: Clarín
