El árbitro inventó un penal, Bou lo erró, pero como Centurión se adelantó se volvió a ejecutar, y ahí sí el delantero no falló y convirtió el 2-2. Un partido malo terminó en escándalo, con los paraguayos yéndose de la cancha.
Un simple amistoso internacional entre Boca y Olimpia terminó en un escándalo. Una vergüenza innecesaria. El principal responsable, el árbitro Fernando Espinoza, a quien le quedó grande el partido. El resultado -anecdótico- fue 2-2, pero ninguno de los dos equipos se llevó la copa en juego porque los paraguayos abandonaron la cancha luego del empate de Bou, quien lo metió en la segunda oportunidad porque en la primera, cuando se lo atajó Centurión, el uno se había adelantado.Después de la igualdad, todo se descontroló, los jugadores de Olimpia se le fueron al humo y tomaron la decisión de abandonar la cancha.
