El Kaiser sufre hoy un proceso de deterioro cognitivo similar al que vivió su papá. Sus íntimos aseguran que muy pocas veces sale solo de su casa y que sus únicas actividades en la actualidad son algunos paseos en su Mercedes Benz por las cercanías de la casa de Lomas de San Isidro, pero con asistencia, ya que abruptamente puede olvidarse la dirección a la que iba o perder la orientación. O las visitas periódicas a Chacabuco donde desde hace unos años vive su hijo Lucas.
Aunque en los últimos tiempos se lo vinculó con la posibilidad de entrenar a equipos chinos, qataríes, árabes y hasta en selecciones latinoamericanas, en su entorno más íntimo aseguran que fue más ruido mediático que realidad, ya que en ningún caso hubiese podido asumir la responsabilidad.
Fuente: Olé.
