Un gran número de tragaperras de última generación ofrece minijuegos, que se activan al darse determinadas circunstancias en la partida, como por ejemplo la combinación de ciertos símbolos o la aparición en la tirada de scatters especiales que activan funciones adicionales, al margen de las líneas de pago, y que pueden ser tanto estos juegos como rondas de bonificación u otros premios.
Los minijuegos de este tipo gozan de una creciente aceptación por los usuarios, que en muchas ocasiones aguardan expectantes su aparición, e incluso llegan a determinar su elección de slots, procurando escoger aquellas que los brindan, y lo hacen además en cantidad y variedad. De hecho, hay tragamonedas que llegan a tener hasta 4 distintos.
Una experiencia de juego más rica
Este fervor por los minijuegos obedece a aspectos como el enriquecimiento de la experiencia de juego que suponen, al lograr que esta resulte más interactiva y dinámica, para que la participación del usuario no se limite a activar el giro de los carretes, por muy emocionante que pueda resultar aguardar qué depara.
Además, no solo se introduce una nueva mecánica de juego, que por muy simple que sea siempre será bienvenida, sino que también se cambia de escenarios, tal y como ocurre en juegos como La Mina de Oro de MGA, donde aparecen hasta 4 minijuegos distintos con diferentes desafíos, y que se despliegan en escenarios que destacan por su esmerado grafismo y un sonido distintivo.
Así, estos minijuegos son altamente efectivos a la hora de romper la monotonía repetitiva del juego de la slot, introduciendo un paréntesis que requiere de otras acciones por parte del usuario, quien además tras la pausa vuelve a la mecánica habitual de la tragamonedas con más interés y energía, relajado y preparado para la adrenalina
característica de las slots.
Hay que entender que a diferencia del juego principal, que es sobre todo pasivo, los minijuegos requieren acciones o decisiones por parte del jugador, como seleccionar objetos o elegir caminos, que por muy simples que sean variarán significativamente la experiencia de juego, al entrar en liza la destreza más que la simple suerte, por mucha carga de emoción que pueda llevar esta asociada.
Oportunidad de profundización en la temática de las slots
En tragamonedas más retro no tiene mucho sentido que un minijuego proponga una mayor inmersión en su universo, pero si pensamos en otras como la versión slot de Game Of Thrones esta profundización resulta muy sugestiva, al permitir al usuario adentrarse más en la narrativa y en el ambiente de la clásica saga, para lo que, eso sí, deberá alinear antes un mínimo de tres scatters con la icónica imagen del trono de hierro, un símbolo bastante evocador…
En cualquier caso, sea cual sea la temática de la slot, los minijuegos siempre favorecerán una mayor conexión con su temática, algo muy interesante ya hablemos de tragamonedas que remiten a escenarios futuristas, a la fiebre del oro del salvaje oeste, a los piratas y sus tesoros, a civilizaciones antiguas o a mundos mitológicos.
Esta profundización no se ve lastrada porque se trate en su inmensa mayoría de juegos simples, ya que pese a su mecánica sencilla de inspiración Arcade cumplen a la perfección su función, tanto a efectos inmersivos como de ruptura del patrón repetitivo que comentábamos.
Aumento de las posibilidades de obtener premios y recompensas
Con todo, cabe valorar que estos minijuegos secundarios también brindan recompensas, un aspecto clave para entender el éxito que tienen.
Dan la oportunidad de ganar giros gratis, como en el caso de la slot referida de Game Of Thrones, y también en ciertos casos premios más sustanciosos como multiplicadores y hasta incluso bonificaciones directas y jackpots especiales.
Esto supone un importante aliciente adicional para aguardar su aparición, más allá de que permitan redimensionar también la experiencia de juego y sumergirse en la propuesta temática de la slot. Y además, lo bueno es que si se pierde con ellos no implica ningún coste. Una gratuidad de la que no se ha beneficiado el usuario que ha denunciado Tinder por no conseguir pareja en cuatro años, pese a estar suscrito al servicio de la plataforma para destacar su perfil.
Bromas al margen, lo cierto es que la expansión que están experimentado los minijuegos en el ámbito slot se puede contextuar en la tendencia a la gamificación, esto es el uso generalizado de técnicas de videojuegos en otros entornos muy diversos, para activar sensaciones muy estimulantes como son las de logro y recompensa.
Bajo este enfoque se entiende mucho mejor el éxito de los minijuegos en las slots, que aportan frescura, múltiples posibilidades en premios, nuevas oportunidades de inmersión y un enriquecimiento general de la experiencia del usuario.
