Santi Cazorla lleva dos años sin jugar, ya pasó por ocho operaciones y sueña con volver en enero.
Santi Cazorla nació hace 33 años en Lugo de Llaneras, Asturias, España. Debutó como futbolista profesional en el Recreativo de Huelva, tuvo dos periodos en Villarreal (en el primero compartió plantel con Juan Román Riquelme), también estuvo en Málaga y en 2012 lo compró el Arsenal de Londres. Hace dos años que no juega, estuvo a punto de perder el pie derecho y lucha por volver pisar una cancha de fútbol este enero.
Cazorla celebra un gol con España junto a David Villa. (Reuter)
El volante de Arsenal siempre mostró un gran despliegue, buena técnica y una gran calidad para ejecutar tiros libres. Con la Selección de España se consagró campeón de las Eurocopas de 2008 y 2012. El 10 de diciembre de 2013, en un amistoso entre la selección de España y Chile sufrió una fisura en el tobillo derecho que cambiaría su vida. La lesión lo iba a dejar afuera -a último momento- de la lista para el Mundial de Brasil.
La conmovedora lucha de Santi Cazorla por volver a jugar saldrá publicada este viernes en el diario deportivo Marca de Madrid. En su portada, que ya se difundió en las redes sociales, la imagen del tobillo derecho es impactante: lleva injertado un trozo de piel del antebrazo donde tenía tatuado el nombre de su hija.
En diciembre de 2016 Cazorla fue operado por primera vez. Luego le seguirían otras siete visitas al quirófano. En medio de su recuperación, sufrió una infección en la herida que le hizo perder 8 centímetros del tendón de Aquiles. Estuvieron a punto de amputarle su pie gangrenado. “El médico me dijo que si volvía a caminar por el jardín con mi hijo, me diera por hecho”, es la frase que presenta la entrevista en Marca. Estremecedor.
Cazorla tiene a toda su familia instalada en Londres, pero desde hace meses el futbolista realiza su rehabilitación en Salamanca. Tiene todo el apoyo del entrenador francés Arsene Wenger y del Arsenal. Va en busca de un milagro y sueña con volver a jugar en enero.
