“La decisión fue tomada tras consultar a nuestros expertos y a la agencia meteorológica japonesa, que confirmó que el tifón Mitag bajará su intensidad y tomará una trayectoria más al oeste de la costa japonesa. En consecuencia, no tendrá incidencia en el partido”, explicó World Rugby.
De esta manera, los argentinos pierden la esperanza de la suspensión. ¿Pero por qué los dirigidos por Mario Ledesma querían que no se juegue? Es que el reglamento del Mundial indica que si un partido no puede jugarse y tampoco trasladarse a otro estadio, el resultado final será un 0-0, con dos puntos para cada equipo (es lo que otorga un empate). Y Los Pumas necesitan que los galos pierdan puntos ante los estadounidenses para tener una mejor chance de clasificarse a los cuartos de final. Pero ahora ese escenario quedó atrás.
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