El jefe de la Policía de San Luis, Fabricio Portela, explicó que el objetivo de esta medida es prevenir los accidentes, reducir los delitos y “controlar que los motociclistas no ingieran bebidas alcohólicas”, y añadió: “Cuando encontremos anomalías o infracciones, se retendrá el rodado para preservar la vida”.
El operativo fue llevado a cabo en las zonas norte y centro de la ciudad, específicamente en las jurisdicciones de las comisarías 7ª, 39ª, 38ª, 6ª y 1ª.
Los policías le pidieron su documento a 235 personas, detuvieron a 4 menores de edad: 3 por situación de calle y uno por portación de arma blanca. Asimismo, por distintas infracciones, secuestraron 46 motos y 5 autos, en un total de 51 vehículos.
