La dinámica de trabajo en estos casos “es enviar los contenedores vacíos a una planta ubicada en la provincia de Córdoba, labor que se realiza con camiones, a cuyo regreso se procede a cargarlos en los vagones, tras lo cual la formación, de unos 900 metros, parte hacia el puerto de Rosario. Desde allí directamente se trasladan los contenedores al buque, ya que en la provincia mediterránea se realiza la consolidación y precintado de la mercadería, quedando lista para su exportación”.
Esas instalaciones cordobesas cuentan con producción propia, “aunque también adquiere alfalfa a terceros, incluyendo campos puntanos”, acotó Pájaro, para quien este tipo de operatorias, “en virtud de la competitividad que ha ganado este producto, puede llegar a generar interés en productores de San Luis para invertir en una planta dedicada a esta tarea, con lo cual el día de mañana podría partir alfalfa puntana directamente a Arabia u otros destinos”.
El especialista en logística apuntó que “estas maniobras se están realizando también en otros puntos del país, pero desde la ZAL hicimos la punta y, de acuerdo a lo que tenemos entendido, no existen registros por el momento del despacho de formaciones tan grandes como las que han salido de este predio”
