En los últimos meses se viralizaron en Facebook videos sobre jóvenes mujeres que realizaban supuestas transmisiones en vivo, en las cuales se quitaban prendas hasta quedar semidesnudas. Quienes consumían estas publicaciones, veían afectada su privacidad, debido a que los audiovisuales se compartían automáticamente a sus contactos.
Estos sucesos no solo ocurren videos de esta índole, sino también con falsas propuestas de trabajo, con ventas de productos, etc.
Actualmente, el aislamiento por la pandemia del coronavirus, ha producido un incremento en el uso de internet, lo que aumenta al tráfico de información en las redes.
Debido a esto, el móvil de Milton Job, para Radio Popular, se comunicó con Walter Agüero, especialista en seguridad informática, quien habló sobre estos casos.
Agüero comentó que en casos como los mencionados anteriormente, lo que buscan es la recolección de datos. Esta recolección tiene como objetivo formar grupos de venta, seleccionar los clientes y sus contactos, para luego ofrecerles diversos productos relacionados con la temática en cuestión. “Los van focalizando y es una tarea que les sale absolutamente gratuita”, y explicó.
Además manifestó que esto se desarrolla, a través de un pequeño trabajo sociológico, dónde juegan los distintos gustos de distintas temáticas; arman una especie de ingeniería social para atraer personas que tengan ese interés.
También hizo hincapié en que, lamentablemente, la gente que cae “inocentemente” en estos videos, no pueden realizar ninguna denuncia, debido a que “no rompen ninguna política”.
Esta recolección se genera más que nada en casos como el primer mencionado, los de productos pornográficos. Walter remarcó la necesidad de recolectar información que tienen estas empresas, y que el internet es el mejor medio que tienen para obtenerla: “Imagínense que uno sale a la calle y le empieza a encuestar a las personas preguntándole si ‘les gusta la pornografía’, por vergüenza no van a responder, es una invasión a la privacidad, que acá lo hacen público”.
Agregó además que: “si la provincia tuviera un equipo de Seguridad Informática, podría llegar a anotar en una base de datos quiénes son las personas que tienen esta posibilidad de querer compartir, para después ante distintos hechos que tengan que ver con la sexualidad, compararlos con esa base de datos y poder ir armando perfiles, que posteriormente pueden ser aplicado mediante inteligencia artificial y realizar tareas de prevención a posteriori. Para la Justicia y los medios que trabajan por el bien común, puede servir como un antecedente para detectar potenciales personas que pueden caer, no solamente en víctima, sino como generadores de cuestiones que tengan que ver con la sexualidad”, en cuanto a las funciones que podría brindar la seguridad informática.
Walter aconsejó: “pensar dos veces antes de hacer las cosas” en las redes, porque existe la posibilidad de “auto exponerse a que ciberdelincuentes puedan hacer distintos actos”.
Por último, volvió a destacar la necesidad de crear un equipo de ciberseguridad en la provincia: “Empecemos a velar y a acompañar a las fuerzas de seguridad en el ciberespacio, porque somos tan endebles que hasta cuesta que nos tomen denuncias en las comisarías”.
