El oscuro negocio de los desarmaderos ilegales, que se hacen cada día más notorios, porque al abrir en la red social Facebook, la opción de grupos de venta, lo más común es encontrar la venta de alguna parte de moto.
Si bien el grabado de autopartes es requisito indispensable para la comercialización de vehículos, las ventas deberían de ser listas para transferir grabadas en cada una de sus partes, esto no es así. El numero registral de la motocicleta es solo sobre el cuadro y el motor. Esto hace que sea fácil evadir los controles.
Por otro lado, la venta ilegal sin facturación, sin blanqueo ante AFIP, es defraudación al estado. Pero en muy pocas ocasiones es tenido en cuenta. Ni hablar de la falta de factura de una parte de una motocicleta, que se podría comercializar en dos minutos y sin llamar mucho a atención.
Además, al existir demanda se genera oferta y cualquier sector al necesitar ingresos, puede tomarlo como un campo virgen de vigilancia y de control. Entre los oferentes existen muchas cuentas en la red social que son truchas y sus datos no son verdaderos.
En las motocicletas es obligatorio grabar al menos en tres partes de las mismas. Con el objetivo es desalentar el robo de autopartes y su posterior reventa, esto hace fácil su rastreo y contribuye a combatir la actividad de los desarmaderos clandestinos.
El grabado convierte a las piezas en únicas e intransferibles y actúa al mismo tiempo como elemento disuasorio de maniobras ilegales, al colocar una identificación externa en cada una de ellas.
Ante la demanda de repuestos usados, muy pocas veces, se le da importancia a la documentación necesaria, o a la posibilidad de que la parte que compremos en el mercado virtual sea legal.
Todas las redes sociales están minadas de venta de partes de motos, podemos encontrar desde un cable de freno hasta cuadros y motores completos, bien aclarado por los vendedores en varios casos sin documentación.
