Néstor, vivía junto a su esposa y su hijo en la zona sur de San Luis, en el barrio Municipal, desde que falleció su hijo no quiere permanecer allí, por eso pasan sus días en la casa de familiares. Sin embargo, su casa tiene cámaras de vigilancia privada, este fin de semana fueron violentadas y le robaron todo.
“Ayer tipo 9 de la mañana nos dimos cuenta que habían dado vuelta las cámaras, habían roto las rejas y puertas. Quedó registrado la imagen del ladrón, que llevaba un buzo y barbijo, antes había tirado una piedra para asegurarse que no había nadie” nos contó Dora, su mamá.
La familia reclama sobre todo los regalos que le había hecho a su hijo Javier, una bicicleta y una play. Desde televisores, ropa, documentación y “hasta una riñonera de Javier, su hijo no deja de llorar por los últimos regalos que le hizo antes de morir su padre”.
