Desde el primer momento ellos eligieron servir a la comunidad, tratar de establecer el orden y cuidar a cada ciudadano sin importar siquiera perder la vida misma.
Hoy la humanidad está atravesando uno de los momentos más difíciles de la historia en los últimos tiempos, una de las pandemias más grandes y agresivas que está atacando a los más débiles.
Sin importar nada, ellos no dudaron en salir a las calles para servir a la comunidad. Pero lamentablemente no a todos les interesa o quieren ser cuidados, no todos valoran o al menos se fijan en el esfuerzo de cada uno de ellos.
La policía, profesionales que eligieron dejar a sus propias familias e incluso sus propias vidas para poder cuidar de las nuestras.
Desde el principio el gobierno estableció que no se puede salir de casa, hay que estar en cuarentena para evitar la propagación del virus que está matando a miles de personas en el mundo. Aun así, hay personas que no lo entienden.
Es el deber de la fuerza policial hacer cumplir con esta orden, hay quienes obedecen y quiénes no, pero hay algo que se ha pasado por alto; cada uno de estos agentes se exponen a un gran peligro, sin contar las horas interminables que pasan en la calle, dejando a sus familias, hijos, esposas, maridos, madres y padres, pero es como si a nadie le interesara. Ellos, aun así, cumplen con su deber, recorriendo las calles pidiendo a quienes no toman conciencia, que lo hagan.
En sus hogares los esperan y aunque parezca que no, ellos tienen el peor miedo… llevar este maldito virus a sus seres más queridos.
La mamá de la oficial ayte. Laura Espinosa espera que su hija vuelva a casa sana y salva. En un hermoso pedido de amor, pide a los ciudadanos que la cuidemos a ella y nos cuidemos todos.
Tomemos conciencia, ellos también son seres humanos, hoy están cuidando nuestras vidas, respetemos y cumplamos con nuestro deber como ciudadano.
Fuente Noticias Policiales
