Marcelo Salas vive en la localidad de Villa Mercedes, San Luis, Tiene 35 años y está cursando tercer año del profesorado de matemáticas en el Instituto de Formación Docente y Continua (IFDC). Hasta aquí, nada fuera de lo común. A excepción de que sus horas libres las pasa en una plaza, pero no descansando, tomando mate o paseando el perro. Con una pizarra blanca y un marcador, le da clases a los chicos que no pueden pagar un profesor particular.
“Muchos conocidos me decían que algunos profes cobran precios imposibles de pagar por preparar materias, más en esta época en la que está muy duro todo”, contó a Vía San Luis.
Todas las tardes -y algunas mañanas- Marcelo comparte sus conocimientos y espera a sus alumnos ocasionales en la plaza Sarmiento. Decidió usar la plaza a falta de un espacio propio y, a la vez, como un “lugar neutro“, que es visible para todos, amigable con los chicos.
“Las matemáticas no son fáciles de digerir para todo el mundo. Por eso tengo mucha paciencia y les digo que no me molesta que me pregunten todas las veces que sea necesario”, dijo, y contó que las ecuaciones y las operaciones con fracciones son lo que más le cuesta a la mayoría.
Actualmente, Marcelo no tiene un empleo estable y subsiste con trabajos de electricidad ya que le faltan al menos dos años para recibirse de profesor.
Fuente: La Nación
