Nos dejaron un municipio quebrado, en todo sentido. Había apenas 4 millones de pesos en la caja, no alcanzaba ni para pagar sueldos.”[GASTÓN HISSA – INTENDENTE DE LA CIUDAD DE SAN LUIS]
Esa frase, contundente, marca el tono de su gestión desde el primer minuto.
La administración actual comenzó con un diagnóstico tan crítico como urgente: las cuentas públicas vacías, el parque automotor sin mantenimiento, los servicios básicos colapsados y una ciudad visiblemente deteriorada. Nada de esto es exagerado, basta con caminar un par de cuadras para notarlo.
Según el intendente, muchas áreas estaban paralizadas, los trabajadores desmotivados y los vecinos cansados de promesas incumplidas. Desde su visión, hubo una clara intención de abandonar al municipio durante la gestión anterior. Lejos de buscar excusas, asegura que esto no lo detiene, pero sí obliga a trabajar con prioridades claras y decisiones firmes desde el primer día.
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Ese punto de partida condiciona todo. Gastón Hissa lo dice con naturalidad, pero con énfasis: “No se trata de hacer magia, se trata de ser honestos con los vecinos. Lo que no se puede, se dice. Lo que se puede, se hace.” Y esa premisa ha marcado el tono de sus primeros meses de gobierno.
La situación financiera heredada también explica muchas decisiones que, para algunos, pueden parecer lentas o limitadas. “Sin recursos, todo cuesta más. Pero no nos cruzamos de brazos.” Es el tipo de gestión que sabe que el vecino no quiere excusas, pero tampoco acepta más mentiras. San Luis no necesita promesas nuevas: necesita que se cumplan las mínimas.
“La ciudad estaba abandonada”: calles rotas y falta de obras públicas.
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Cuando llegaron las lluvias intensas a la Ciudad de San Luis, no hubo margen para improvisar. Las consecuencias fueron inmediatas y devastadoras: calles destrozadas, desbordes cloacales, anegamientos y vecinos aislados. Pero el problema no fue solo el clima, sino la falta de preparación acumulada durante años. Así lo aseguro el intendente Gastón Hissa: “Las lluvias vinieron con fuerza, pero la ciudad ya estaba abandonada.”
Hissa detalló cómo la falta de mantenimiento y planificación urbana dejó a San Luis completamente expuesta. “No hay obras pluviales. No hay canalización. No hay previsión. Y eso no se resuelve de un día para el otro.”
Uno de los puntos más críticos fue la situación de las calles. Muchas avenidas terminaron intransitables. “Hay zonas donde no se ve el asfalto, porque directamente desapareció.”
Además del estado de las calles, mencionó el riesgo de derrumbes, el desgaste de cordones y la inexistencia de desagües efectivos. “La ciudad no está pensada para soportar esto. Y lo sabían. El problema es que nunca hicieron nada.”
Ante esta realidad, el municipio respondió con operativos de emergencia, pero Hissa fue claro: “Estamos corriendo atrás de los problemas porque no se anticipó nada. Hoy hay que apagar incendios con un vaso de agua.”
No es solo que la ciudad se rompió, es que ya estaba en ruinas cuando llegaron las lluvias. Y ahora, con recursos limitados, se intenta reconstruir algo que debió estar preparado desde hace mucho tiempo.
“Nos dejaron sin luminarias, las robaron y no las repusieron”
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Uno de los temas que más preocupa a los vecinos es la falta de iluminación en las calles. Calles oscuras, farolas apagadas y barrios enteros sin una sola luminaria funcionando. El intendente fue directo: “Se robaron dos mil luminarias. Las sacaron, las vendieron y no las repusieron.”
No se trata de un problema menor.
La falta de inversión previa generó un deterioro generalizado en la red eléctrica pública. “Nos dejaron todo en estado crítico.”
Para revertir la situación, la gestión actual inició un plan de recuperación progresiva del sistema de iluminación. “No tenemos los recursos para comprar dos mil luminarias de una sola vez, pero sí podemos ir reactivando lo más urgente.”
También fue claro sobre las responsabilidades: “Esto no es solo un problema del municipio. También necesitamos apoyo de la provincia, de la policía, y sobre todo del vecino, que cuide lo que se arregla.”
Hoy, el desafío de iluminar San Luis es urgente y estructural. Lo que alguna vez funcionó fue saqueado o descuidado. Y recuperar eso, sin dinero y con urgencias múltiples, es una tarea titánica.
“No es nuestra competencia, pero igual trabajamos en seguridad”
“La seguridad es una responsabilidad del gobierno provincial. Pero nosotros no nos desentendemos.” Así lo aclaró Hissa al abordar uno de los temas más sensibles para los vecinos.
Aunque la Municipalidad no tiene injerencia directa sobre la fuerza policial, están desarrollando herramientas de prevención y asistencia: instalación de cámaras de seguridad, botones antipánico y sistemas de respuesta rápida. “Hoy el vecino tiene miedo. Lo entendemos. Por eso, aunque no sea nuestra competencia, igual damos respuestas.”
Otro punto que destacó fue la falta de sanción efectiva para quienes delinquen. “Hay mucha gente que comete un delito y sale al rato. Eso no ayuda. No hay castigo ejemplificador.”
En este escenario, el municipio trabaja en coordinación con la Policía de la Provincia. “Estamos en la calle. Yo recorro, los funcionarios recorren. Eso también ayuda.”
La seguridad es prioridad, y aunque no tienen todo el control, desde la gestión aseguran que no se van a quedar de brazos cruzados.
“Las cloacas revientan en la calle y Nación no invierte un peso”
Uno de los reclamos más firmes de Hissa fue la situación cloacal: “Tenemos cloacas que revientan en la calle, y eso necesita miles de millones de inversión.”
Señaló directamente al Gobierno Nacional: “No ha aportado ni un solo peso para resolver estos temas.” Y aclaró: “Nosotros trabajamos en coordinación con la Provincia. Tenemos diálogo y compartimos una visión común con el gobernador Claudio Poggi: finanzas sanas, apoyo a las instituciones y cuidar a los sanluiseños.”
Mientras Nación no invierte, el municipio hace trabajos menores: desobstrucciones, limpieza, reparaciones. Pero la estructura necesita una renovación completa.
“Esto no es ideológico. Es sanitario. No importa de qué partido seas: si no resolvés las cloacas, estás poniendo en riesgo la salud de la gente.”
“Bacheo, fumigación, limpieza: lo primero que hicimos fue actuar”
“La ciudad estaba sucia, llena de pozos, con malezas, con basurales. Entonces no había mucho que pensar: lo primero que hicimos fue actuar.”
Con esas palabras, el intendente resumió el enfoque práctico de sus primeras acciones. Operativos de fumigación contra el dengue, distribución de contenedores, y plan de bacheo en calles clave fueron las primeras medidas.
“No son grandes obras, pero son visibles, necesarias y urgentes.”
Uno de los puntos más valorados por los vecinos fue la entrega de contenedores para residuos. “No es solo por estética, es salud pública.”
Lo urgente es lo básico. Y Hissa lo resume así: “No podemos hacer magia. Pero cada día hay un camión más en la calle, una cuadra más intervenida, un barrio que se siente un poco más cuidado.”
“El diálogo es abierto, pero con respeto: no aceptamos aprietes”
“Con los trabajadores vamos a dialogar siempre, pero no vamos a aceptar aprietes de nadie.” Así de claro fue el intendente al referirse a los primeros encuentros con gremios y sectores como los taxistas.
La postura es firme: diálogo sí, presión no. “Estamos dispuestos a escuchar a todos, pero no a cualquier precio.”
“El municipio es de todos. No se puede permitir que unos pocos impongan condiciones con amenazas.”
No se trata de autoritarismo, aclara Hissa, sino de poner orden. “No se trata de ser autoritarios, sino de poner orden. Y eso a veces incomoda.”
Gobernar con reglas, sin ceder a la presión, pero sin perder la escucha. Ese es el equilibrio que busca.
“Los vecinos ven que estamos poniendo orden, aunque falta mucho”
“Los vecinos ven que estamos poniendo orden, aunque falta mucho.” Esa es la frase que mejor refleja estos primeros meses.
La confianza se recupera con hechos, no con discursos. Y esos hechos se ven: limpieza, luces encendidas, calles arregladas, contenedores en lugar de basura tirada.
“Yo recorro la ciudad. Hablo con los vecinos. Escucho lo que falta. No me encierro en un despacho.”
“La gente no quiere más relatos. Quiere ver resultados. Aunque sean chicos. Aunque lleven tiempo.”
La transformación recién empieza, pero Hissa insiste: “Vamos en camino, pero falta. Nadie lo niega. Lo importante es que ya empezamos. Y que no nos vamos a detener.”
“Vamos a cambiar esta ciudad, pero lleva tiempo y compromiso”
“Vamos a cambiar esta ciudad, pero lleva tiempo y compromiso.” Con esa frase cerró la entrevista, dejando en claro que no hay soluciones mágicas, pero sí una dirección firme.
“Lo que estamos haciendo es recuperar lo perdido. Primero lo básico. Después lo demás.”
Valoró el trabajo conjunto con la Provincia: “Tenemos diálogo y compartimos una misma línea con el gobernador Poggi: finanzas sanas, apoyar a las instituciones, pensar primero en los sanluiseños.”
Sobre Nación, el reclamo fue claro: “Necesitamos que Nación mire a San Luis. Que se acuerde que existimos. Que invierta. Porque solos no alcanza.”
“Yo no vine a gobernar para la foto. Vine a ordenar lo que se pueda, a encaminar lo que se dejó a la deriva, y a demostrar que con voluntad y trabajo, San Luis puede volver a estar bien.”
Ese es el objetivo: poner a San Luis de pie. Cueste lo que cueste.
