En San Luis, una policía ha sido objeto de actuaciones administrativas luego de que circulara un video en redes sociales mostrando un incidente ocurrido en Plaza Pringles. En el video, se observa a la uniformada solicitando datos al joven que filmaba el operativo, para luego confiscar su teléfono celular.
El comisario General Pablo Vieytes, jefe de la Policía, ha ordenado el relevo de la función de la oficial implicada y el inicio de las investigaciones administrativas correspondientes para determinar las responsabilidades del caso.
“Una vez determinado de modo eficiente y el hecho y las responsabilidades de la funcionaria policial involucrada, el jefe de Policía tomará las medidas correspondientes dentro del marco legal vigente, resguardando el honor y buen nombre de la institución, impidiendo que se cometan hechos que vulneren los derechos ciudadanos”, informaron a través de un comunicado.
