Varias industrias se vieron afectadas por el cese de actividades durante la cuarentena y las tabacaleras no fueron la excepción.
Desde el pasado 29 de abril, las productoras de las principales marcas advirtieron que, por este freno en la producción, el stock se encuentra muy reducido.
Esto llevó a que se detenga la distribución del producto en los locales de comercio. La ciudad de San Luis también sufre de la falta de cigarrillos. Tanto es así que muchos kioscos y estaciones de servicios informan que no les queda ni un cigarrillo suelto.
En los casos más positivos, la cantidad de paquetes es tan baja que solo pueden vender de a un atado por cliente. Por otro lado, el pasado lunes los comercios que se encuentran dentro del Shopping Center de la capital provincial abrió sus puertas luego de 45 días de cierre. Esto incluye al kiosco de este centro comercial, que este martes se convirtió en el único local que aún le queda un remanente de cigarrillos. Esto provocó la formación de largas filas para conseguir hasta tres cajetillas por persona.
Además de la falta de stock, los fumadores sufren de los precios inflados que deben pagar para obtener este adictivo producto.
El tabaco puede conseguirse a $280, atados de segundas marcas hasta $180 y primeras marcas hasta $500 por una cajetilla de 20 unidades.
Si bien el fumar no es una actividad que realicen todas las personas, este producto tan perjudicial a la salud contiene nicotina, componente que genera una dependencia del fumador. El tabaquismo provoca abstinencia en el consumidor, lo que crea una necesidad física.
¿Será este tiempo de dificultad para comprar cigarros una gran oportunidad para abandonar este vicio?
Si querés dejar de fumar y necesitas ayuda, comunicate al 0800 999 3040 para obtener asesoramiento.
