Este lunes una triste noticia sacudió a Los Molles, Don Tito Urquiza de 104 años, un vecino muy querido y admirado de la localidad, falleció por la tarde.
Con un profundo pesar la comunidad de Los Molles lo despidió, este martes fue sepultado y velado en la localidad.
Una gran persona, querido, admirado y comprometido con su pueblo. Fue declarado Ciudadano Ilustre por la Municipalidad de Los Molles en el año 2016. Además, fue un ferviente admirador de los Ex Combatientes de Malvinas, por eso, también, en el año 2015 fue nombrado Socio Honorario del Centro de Combatientes “2 de Abril”.
Aquí un fragmento del libro “Los Molles, su gente, su historia” de Nora y José Mario Costamagna, que cuenta un poco la vida de Don Tito:
Don Tito Faustino Urquiza nació en Carpintería el 4 de enero de 1915 hijo de Fabián Sebastián Urquiza y Teófila Fernández, ambos de Carpintería, de este matrimonio nacen 6 hijos: tres varones y tres mujeres. Don Tito es el cuarto. Se casa con Arminda Asunción Bringas, también de Carpintería.
Por esta fecha Los Molles y Carpintería eran una sola comuna.
De esta unión nacen: José Sebastián, Carlos, Alicia, Raúl, Alejandra y María Elena. Los que le dan 14 nietos y 10 bisnietos. Doña Arminda falleció en 2014 a los 95 años.
Don Tito pasó parte de su niñez en Buenos Aires, ya aquí vivió con sus padres en varias casas de aquel entonces por ejemplo en casa de Trinidad Chirino. Fue a la escuela de Carpintería, que funcionaba en la casa de la familia de Arturo Núñez, siendo director Manuel Zalazar y maestras Enriqueta de Flores y Juana Guardia.
Durante mucho tiempo trabajó en la cumbre en la Mina Grande el que se extraía Tungsteno, como encargado de la proveeduría, el cantinero de la mina. Cuando finalizó la segunda guerra mundial se dejó de extraer el mineral y mucha gente se quedó sin trabajo.
También hacía tareas agrícolas-ganaderas, tenía una pequeña chacra con animales.
Como el mismo recuerda en esos años en Los Molles “Había muy poco trabajo. Trabajaban en las minas y en las cosechas de maíz. Mucha gente emigraba, unos iban a Mendoza, que estaba lindo porque había mucho trabajo con la plantación de la vid, y otros iban a Buenos Aires. A Córdoba íbamos a la cosecha. La familia que tenía los niños grandes tenía que emigrar. Acá había trabajo de hachada, pero eran trabajos muy brutos, para algunos nomás.. Todas las cosas las hacíamos con caballos, vio.”
En la década del 40 trabajó en Obras Sanitarias, en el pozo que se hizo en la plaza, y esto fue lo que le permitió estabilizarse en una ocupación fija, aquí nuevamente recurrimos a los recuerdos de Don Tito “Teníamos ocho horas de trabajo, pero había días que teníamos que trabajar doce horas porque la gente traía los animales al bebedero: vacas, caballos, ovejas. Esa agua iba para el pueblo. Había surtidores. Y después la gente venía en carro con tanques y llevaba agua para sus casas, para las gallinas o los perros y para hacer la comida. Era muy seco acá. Además de las sequías, había langostas, vio. Venía cada manga de langostas que dejaba los campos pelados, así que se moría la hacienda de sed o de hambre. Un gobernador consiguió que hicieran perforaciones de agua para todo el pueblo”.
En el año 2014 ex combatientes de Malvinas realizan una gira que atraviesa distintos pueblos, recibiendo el cariño de la gente y con sorpresa contemplan a un anciano de casi 100 años que visiblemente emocionado los espera desde hace un largo rato, y es que Don Tito es un ferviente
admirador de aquellos que expusieron su vida en defensa de la Patria, por ello emocionado recuerda “estoy contento por la visita de estos soldados que estuvieron en Malvinas , que expusieron su vida por reconquistar las islas, que eran valientes soldados, hombres que no estaban preparados para eso y pasaron muchas necesidades, por eso merecen el respeto de todos los argentinos”.
Los ex combatientes que integraban un grupo denominado “Centro 2 de Abril” no quisieron dejar pasar este reconocimiento por parte del vecino más antiguo de Los Molles, y volvieron a la localidad el 14 de junio de 2015 compartiendo un almuerzo con Don Tito y nombrándolo socio honorario del Centro de Combatientes.
Un reconocimiento importante de este vecino que enorgullece a la localidad fue en el 2016 cuando la Municipalidad de Los Molles, a través de su intendente Mercedes Sandra Altamirano, lo designó como Ciudadano Ilustre.
Aun pasando los 100 años y con una gran lucidez, todavía demuestra su preocupación por la situación de los jóvenes, así en un reportaje al periodista Jorge Nieva, Don Tito expresa “Mi consejo para los jóvenes es que tengan mucho cuidado, que no se les dé ni por las drogas, ni por el alcohol no lo necesitan, ellos tienen que estudiar, pueden tener una vida hermosa, sin usar esas porquerías”.
El Corredor Noticias.-
