“Las ventas han crecido. El cliente pide comer saludable y prioriza el precio. Compran suelto, con el dinero que tiene en el bolsillo. Piden azúcar, harinas, levaduras, y consumen sus propios alimentos. Esos son los productos que más vendemos. Optan por lo casero y apuestan a lo económico”.
En cuanto al incremento de los costos y el precio al mostrador, agregó: “Los precios no han aumentado mucho, en comparación a otros rubros. Hay un consumidor razonable que apuesta a consumir variedades como frutas secas, golosinas, y otras alternativas sueltas”, concluyó.
Hernán Pacheco
