Andrés tiene 4 años, sufrió un grave accidente cuando era bebé que le cambió la vida para siempre: se cayó a una fosa con agua en un lavadero de autos. Debido a la gran cantidad de agua que ingirió y a la falta de oxígeno que tuvo su cerebro, sufrió graves trastornos de diferentes tipos afectando principalmente a la parte derecha de la masa encefálica.
Luego de ser tratado, se le informó a la familia que tenía parálisis cerebral y epilepsia refractaria. Los médicos no le dieron una buena esperanza de vida y estimaban que no iba a sobrevivir.
Hoy sus padres no tienen trabajo para poder costear su tratamiento, y necesitan ayuda de la comunidad. Cualquier información comunicarse al 2664210914.
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