“Queremos que la educación de los chicos sea prioridad, al no tener certezas de la modalidad en el inicio de clases en marzo, queremos saber cómo será”, expresó Lorena Belza, una de las mamás.
“Motiva el presente pedido, la preocupación por la salud de nuestras/os niños y jóvenes debido al aislamiento prolongado y la falta de asistencia a la escuela en el año 2020, que ha generado en ellos un estado de tristeza, abulia y apatía que nos preocupa. Diversos organismos nacionales e internacionales (UNICEF, UNESCO, Sociedad Argentina de Pediatría) han alertado sobre los efectos negativos aparejados al cierre prolongado de las escuelas: pérdida de aprendizaje, aumento de abusos, trabajo infantil, aumento de índice de sobrepeso y obesidad infantil, aumento de la desigualdad, deserción escolar y violencia doméstica entre otros”, manifiesta uno de los párrafos de la nota.
“No queremos que nuestros chicos pasen lo mismo que en el 2020. No negamos la pandemia, tenemos miedo, sabemos que la virtualidad no reemplaza la presencial, aunque sea pedimos un modelo híbrido”, agregó la mamá.
“La persistencia del cierre de escuelas repercute dramáticamente en nuestros chicos, esto ya no se entiende solo como una política educativa sino como una prioridad sanitaria, apelamos a un esfuerzo colectivo y aprovechamos la oportunidad para solicitarles una reunión, con la finalidad de interiorizarnos en las medidas a adoptar y colaborar con lo que esté a nuestro alcance para que el regreso a clases presenciales sea con todas las medidas sanitarias que garanticen el desarrollo normal de las actividades educativas”.
Redacción: Ayelén Britos.-
