Ambos ejemplares están bajo tratamiento y cuidados especiales por parte del equipo técnico y veterinario del espacio, dependiente de la cartera ambiental de San Luis.
La lechuza fue encontrada tras caer de su nido en las inmediaciones de Terrazas del Portezuelo, mientras que el zorro ingresó al centro con signos de haber sufrido un accidente, posiblemente un atropellamiento.
Durante el invierno, el equipo del CCVS refuerza los cuidados para garantizar el bienestar de los animales, acondicionando los recintos para protegerlos del frío y favorecer su recuperación física y comportamental. Los tratamientos aplicados siguen protocolos específicos según la especie y el estado de salud de cada ejemplar.
En cuanto a su alimentación, la lechuza recibe una dieta carnívora estricta, que incluye carcaza de pollo con hueso, carne de conejo, menudos y codorniz. Por su parte, el zorro gris, de dieta más variada, es alimentado con pequeños mamíferos, aves, reptiles, insectos, frutas y semillas, replicando su comportamiento oportunista en estado silvestre.
Desde el Ministerio de Medio Ambiente destacaron la importancia de preservar la fauna nativa, ya que cumple funciones clave en el equilibrio ecológico, como la polinización de plantas, la dispersión de semillas, el control de otras especies y el mantenimiento de la salud del suelo.
“La pérdida de especies tiene consecuencias difíciles de revertir. Cuidar nuestra biodiversidad es cuidar también nuestro futuro”, afirmaron desde el organismo.
Escucha Radio Popular San Luis en vivo: https://radiopopularsanluis.com.ar/radio
