“Es un proyecto pedido por el intendente Sergio Tamayo, ya que es una cuestión que le preocupa y le molesta a toda la ciudadanía, este fue aprobado por unanimidad. Los caños de escape que se decomisan son los libres, una moto tiene que circular con el escape original, el modificado y que emite ruidos molestos no está permitido”, detalló García.
Concluyó con lo siguiente: “antes existía la posibilidad de que esos escapes pudieran volver a la calle, pero a partir de ahora eso no va a volver a pasar porque se aprobó esta ordenanza y tendremos la potestad de destruirlos. Hay formas de detectar la adulteración de los escapes, es una cuestión visual muchas veces, pero es fácil detectar los modificados”.
