El proyecto de ley “Un matrimonio, un terreno” establece que todo puntano o puntana que contraiga matrimonio, en la forma establecida por la legislación, tiene derecho a un terreno. Además, aquellos que no hayan nacido en San Luis, para acceder al beneficio tendrán que tener una residencia mínima de 10 años en la provincia.
El gobernador explicó que los terrenos tendrán que tener accesos a la energía eléctrica, agua potable y cloaca. Además, podrán ser entregados por los municipios o por la provincia.
“Esto nos va a permitir trabajar mejor en cuanto a la mirada demográfica de la provincia y de los municipios” manifestó Alberto Rodríguez Saá.
