Este viernes por la mañana Alejandro se encontraba respetando el aislamiento obligatorio en su vivienda ubicada en la localidad de El Volcán. El hombre realizaba unas tareas del hogar mientras su pequeña hija jugaba en el patio de la casa.
Minutos más tardes, los ladridos del perro llamaron poderosamente la atención de Alejandro, al salir de su vivienda, pudo observar que “el fiel amigo” del ser humano había evitado que su hija fuese mordida por una víbora de gran tamaño.
Gracias al accionar del animal pudieron matar al reptil que se encontraba un tanto ofuscado ante la situación.
