La segunda jornada y cierre del Quinto Festival Aéreo contó con una importante concurrencia que alcanzó los 12 mil visitantes según los organizadores.
Las acrobacias y los vuelos de bautismo fueron el atractivo principal. Hubo colas de más de una hora de espera para subir al avión ruso Antonov, que le puso la piel de gallina a más de uno.
