Tras varios días de internación, Eusebio Rodríguez falleció en el policlínico Regional San Luis. Para conocer sobre el caso, primero Radio Popular dialogó con Ester Méndez, viuda de Rodríguez. Luego para tener en cuenta como recomendación, habló la Licenciada en biología, máster en conservación y manejo de vida silvestre, Lara Denapoli.
Cómo actuar en caso de un ataque de una serpiente yarará
Cómo identificar una yarará y qué hacer en caso de mordedura
La serpiente yarará tiene hábitos crepusculares y nocturnos lo cual sumado, al aumento de la temperatura que invita a la gente a pasear hasta horas de la noche, puede provocar más encuentros con estos ofidios.
En caso de mordedura de una serpiente se recomienda dirigirse al hospital más cercano, ya que la mayoría de los hospitales centrales cuentan con suero antiofídico. Allí harán el diagnóstico diferencial para saber a qué ejemplar corresponde la mordedura y aplicarán el tratamiento correspondiente.
¿Qué hacer y qué no hacer ante una mordedura?
Existe un protocolo de actuación que se debe seguir en caso de mordedura de una serpiente:
No intentar cazar o capturar al animal
Retirar toda prenda o adorno de la zona afectada, que pueda impedir la distensión del edema
Permanecer en reposo y tomar agua
Las maniobras tales como laceraciones, succión del veneno o torniquetes son perjudiciales y no son recomendables
Ir al centro asistencial más cercano
No es necesario capturar al animal porque eso sólo pone en peligro a quien lo intenta y con la sintomatología es suficiente para determinar de qué tipo de animal se trata. Además, no se debe comprimir la zona de la mordedura con prendas ni torniquetes ya que eso potencia el efecto del veneno. La persona debe moverse lo menos posible para evitar una mayor circulación del mismo.
Las laceraciones pueden llevar a una infección y la succión del veneno con la boca no es útil ya que sólo podría extraerse un poco del veneno superficial porque la inoculación de la mordedura de la yarará es profunda. Además, una mínima lastimadura en la boca puede poner en peligro a la persona que succiona.
¿Cuáles son los síntomas?
En caso de tratarse de una mordedura de yarará, los síntomas son muy característicos y fáciles de distinguir respecto de los de otros animales que no tienen veneno. Y se desarrollan de inmediato y durante las primeras dos horas:
Se siente un gran dolor de inmediato
Se observa la marca de los colmillos (no minimizar si sólo se observa un orificio, ya que la víbora puede haber perdido un colmillo en sus actividades de caza, pero conserva su potencial de daño)
Se forma un edema duro de inmediato, cuyo color no desaparece al presionar con el dedo
El edema cambia de color y se torna “vinoso” o morado
La pérdida de sangre por los orificios causados por la serpiente no se detiene
Un poco después aparecen ampollas y, si no media la intervención médica, puede producirse la necrosis del tejido afectado. La persona puede sufrir hipotensión, palidez y náuseas. Otros síntomas que pueden observarse más adelante son el sangrado por la nariz y hemorragias digestivas, “lo cual puede llevar a la muerte”, explicó Girardelli.
La mordedura de una culebra, en cambio, no inocula veneno y habitualmente más que una mordedura es como un rasguño, ya que el animal no tiene una capacidad de abrir la boca tan grande como la yarará, por lo que sólo alcanza a arrastrar sus dientes sobre la piel. De todos modos, en estos casos también se recomienda asistir a un hospital para que realicen una limpieza profunda de la herida, ya que podría infectarse, y también apliquen la vacuna antitetánica, porque aunque no tenga veneno la culebra puede transmitir el tétanos.
