El conductor, un remisero oriundo de Merlo, salía de un encuentro con amigos y quería regresar a su ciudad.
Los transeúntes y conductores que pasaban por la avenida Mitre quedaron boquiabiertos. Eran las diez de la mañana cuando Volkswagen Voyage, color verde oscuro, que llevaba un sombrerete de remise, cruzó al menos dos kilómetros de la extensa calle en contramano. Las patrullas de Tránsito de la Municipalidad de Villa Mercedes, persiguieron al conductor durante varias cuadras y lograron interceptarlo en la esquina con la calle San Roque, a pocos metros de la ruta 7. Al bajarse del auto, los inspectores le hicieron la prueba de alcoholemia, que arrojó positivo con un puntaje de 4,93 gramos de alcohol por litro de sangre. El máximo permitido para quien maneja un vehículo particular que no sea una moto es de 0,50 gr/litro de alcohol en sangre.
La maniobra de Daniel Sapino, el chofer de 37 años, tomó por sorpresa a los policías que lo vieron en cercanías del barrio Belgrano y decidieron alertar a Tránsito. El operativo para dar con Sapino no duró mucho y tampoco llevó muchas complicaciones. Apenas lograron que detuviera la marcha, bajó del remise totalmente desorientado.
“Nos dijo que había estado en un festejo particular de su equipo de fútbol, que se había quedado toda la noche tomando y que quería volver a esa ciudad. No supo explicar por qué se metió por la avenida. El estado que tenía no le permitió ver los carteles ni notar que venían autos en otra dirección”, contó Carolina Anitori, responsable de Tránsito.
La funcionaria destacó que el valor que arrojó el test de alcoholemia es el más alto que han registrado en la ciudad hasta el momento.
