En los últimos días se conoció el caso de una niña que disfrutaba del calor en las aguas del río Quinto, en la zona del embalse ubicado frente al parque Costanera, sufrió una mordedura en el pie por una criatura aún no identificada. Las primeras suposiciones apuntaban a una víbora, pero un especialista infiere que podría tratarse de una tararira.
El médico veterinario Carlos Alaniz, que además es pescador aficionado, al ser consultado por Todovillamercedes.com sobre el caso ocurrido, opinó que “no creo que se trate de una víbora porque su mordedura no desgarra. Cuando ataca es como si se clavaran dos agujas, además tiene sólo dos colmillos en la parte superior y, por lo general, nunca pica en el agua. En el caso registrado hay desgarro, similar al que provocaría la tararira, una especie que parece haber emigrado hacia estos lados. En varias lagunas del sur se plagó en los últimos tiempos de palometa, que es una especie de forma chata y que pertenece a la familia de las pirañas, pero no tienen nada que ver con las tarariras”.
El veterinario explicó que “la tararira es un pez de agua dulce al que le gusta el agua turbia y poco oxigenada. En invierno se entierra en el barro, como lo hace la mojarra, mientras que cuando aumentan las temperaturas se tornan muy vivaz y hasta agresivo”.
Alaniz, que junto a su hijo Miguel acostumbra salir de pesca por el río Quinto, indicó que “por lo general hay carpas, bagres, mojarras y hasta pejerreyes cuando abren las compuertas del dique Paso de las Carretas, pero el año pasado, cerca de Semana Santa, nos sorprendimos cuando pescamos una tararira a la altura de la Quinta Brigada”.
“Con el calentamiento global, las especies más resistentes para resistir el cambio son las carpas y las tarariras. Cuando hacían el espejo de agua ubicado junto al parque Costanera, los chicos encontraron numerosos de estos ejemplares”.
Fuente:TODOVILLAMERCEDES.COM
