El análisis de la compleja situación económica argentina permite afirmar que la misma se debe a la suba de varios factores tanto locales como externos
1 – Aversión al riesgo global
Los temores a una guerra comercial entre Estados Unidos y China alimentan la salida de capitales de países emergentes, a medida que los inversores buscan refugio en activos como los bonos del Tesoro de EE.UU., el oro, el franco suizo o el yen japonés.
2- Vulnerabilidad histórica
Argentina es un país con el que se asocian algunas palabras que no son demasiado positivas: default, alta inflación, restricción cambiaria y ruptura de contratos. Esto lleva a los inversores a cerrar posiciones en los activos argentinos en momentos de turbulencias como el actual.
3- Recesión a la vista
Los indicadores macro de Argentina dan ya las primeras señales de que la economía se está desacelerando. El mercado percibe una actividad interna cada vez más débil y empieza a estimar la probabilidad de una recesión en los próximos meses o trimestres.
4 – Nerviosismo ante cambio ministerial
El cambio que se llevó a cabo por parte del Gobierno en el ministerio de Energía al nombrar como jefe de la cartera a Javier Iguacel, en lugar de Juan José Aranguren, ha llevado a especulación de que se podrían aplicar límites a los precios del crudo argentino.
5 – Reelección en riesgo
El empeoramiento de la situación económica y el aumento de la conflictividad social ponen en cuestión la continuidad de Mauricio Macri en 2019.
Estos cinco factores unidos pueden formar un cóctel explosivo que suma a la economía de argentina en una profunda crisis como ya se ha visto en otras ocasiones.
Escucha Puntos de Vista con Daniel Falduti. 02 de julio de 2018.
