Se trata de la nueva estrategia impulsada por el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, con el doble objetivo de emprolijar los proyectos laborales elaborados por la gestión previa de Jorge Triaca y, a la vez, mostrar una señal de respaldo a los cambios exigidos por el FMI, en vistas de una nueva misión del organismo que llegará este lunes a Buenos Aires para definir un nuevo desembolso por u$s 11.000 millones.
El grupo de expertos presidido por Julio Simón, un excamarista del Trabajo vinculado al gastronómico Luis Barrionuevo y al sindicato metalúrgico UOM, tendrá entre sus principales tareas asesorar a Sica en torno al régimen de contrato de trabajo, las tendencias locales y globales en el ámbito laboral y conflictos, así como en los planes de empleo y capacitación.
Lo acompañarán magistrados retirados, académicos de renombre y letrados con trayectoria en el sector privado y sindical, un gesto que ya empezó a cosechar apoyos por igual entre el empresariado, el sindicalismo dialoguista y la justicia del Trabajo.
De esa forma, el ministro buscará neutralizar las dificultades que empezaron a experimentar en las últimas semanas las mesas sectoriales, en donde los sindicatos textiles, metalúrgicos, camioneros y marítimos salieron en cascada a patear el tablero, al oponerse a una serie de cambios.
Los mismos comprenden el abaratamiento del régimen de indemnizaciones, la reducción del pago del aguinaldo, la flexibilización de la jornada laboral y la modificación de las categorías y estructuras salariales, entre otros puntos que ya fueron contemplados en su momento por la dura reforma implementada en Brasil.
