El ajuste de las paritarias de Comercio, que fijó un aumento adicional de 20% en tres cuotas y llevó al convenio colectivo del sector a una suba salarial del 45%, ya provocó los primeros chispazos entre los empresarios. Menos de 24 horas después de cerrarse el acuerdo con el gremio liderado por Armando Cavalieri.
Es que para muchas compañías, principalmente las pymes, es imposible asumir el incremento adicional de los sueldos, por la fuerte caída de ventas y en medio de una ola de procedimiento preventivo de crisis y cierre de fábricas.
El nuevo acuerdo salarial fue firmado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Coordinadora Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales de la Argentina (UDECA) por el lado empresarial, y por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) en el sector sindical.
“Nos pone en una situación extremadamente grave, y además, puede tener consecuencias negativas tanto para empresas como trabajadores”, aseguró Juan Vasco Martínez, Director Ejecutivo de la Asociación Supermercados Unidos y agregó que “en la situación de crisis en la que está el sector, todas las compañías están con números en rojo”.
Fernando Aguirre, vocero de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA) , apuntó que “hay preocupación porque muchas empresas no puede pagar ese aumento”.
Si bien admitió que la gente “merece un aumento” por la fuerte erosión del poder adquisitivo, “las empresas no pueden pagar ese aumento porque sus ingresos han caído de una manera brutal”, consideró.
En el fondo, las quejas trasuntan cierto malestar de las empresas, que sienten que no han sido consultadas antes de firmarse el acuerdo, que de todas maneras, las obliga a hacer frente al compromiso. Todavía queda pendiente la homologación por parte del Ministerio de Producción y Trabajo, mientras tanto, el sector empresarial está analizando los pasos a seguir.
Aguirre recordó que “el aumento se suma al bono de fin de año” en un virtual círculo vicioso, en que si la gente no tiene plata no puede comprar, el súper vende menos y entonces no puede pagar más sueldos, y si no paga más sueldos, la gente no puede comprar.
