En el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, una coalición de cinco naciones europeas, el Reino Unido, Alemania, Francia, Suecia y los Países Bajos, denunció formalmente que el líder opositor ruso Alexei Navalny fue asesinado con una toxina letal denominada epibatidina.
Según el comunicado conjunto, análisis científicos concluyentes realizados sobre muestras del disidente confirmaron la presencia de esta neurotoxina, la cual se extrae originalmente de la rana dardo de Ecuador y es considerada un arma química bajo la legislación internacional.
La revelación, presentada este sábado, contradice la versión oficial del Kremlin, que atribuyó el deceso de Navalny en febrero de 2024 a “causas naturales” mientras cumplía condena en una prisión del Ártico siberiano. Las naciones denunciantes subrayaron que la epibatidina, cuya potencia se estima 200 veces superior a la de la morfina, provoca parálisis muscular y paro respiratorio, y destacaron que Rusia era el único actor con el motivo y la oportunidad de administrar una sustancia que no se encuentra de forma natural en su territorio.
La denuncia ha escalado con rapidez hacia los organismos internacionales, activando diversos mecanismos de presión diplomática sobre Moscú. En este sentido, los representantes de los cinco países involucrados dirigieron una nota formal al director general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas para denunciar la violación de los tratados internacionales vigentes.
El hallazgo no solo apunta al incumplimiento de la Convención sobre Armas Químicas, sino que también señala una vulneración de la Convención sobre Armas Biológicas y de Toxinas. Asimismo, el comunicado oficial recordó antecedentes críticos, como el uso previo de Novichok contra el propio Navalny en 2020 y contra el exespía Sergei Skripal en 2018, lo que refuerza la tesis de un patrón de comportamiento deliberado por parte del Estado ruso.
El testimonio de Yulia Navalnaya
La viuda del opositor, Yulia Navalnaya, participó en una rueda de prensa junto a la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, donde calificó el hallazgo como la prueba definitiva de un “complot bárbaro”. Navalnaya agradeció el trabajo de los científicos europeos que durante dos años analizaron las muestras y fue tajante en su acusación: “Ahora hay pruebas; Putin asesinó a Alexei con un arma química”.
[{adj:169910} Yulia Navalnaya, viuda del fallecido líder opositor ruso Alexei Navalny. ]
Por su parte, el Gobierno británico aseguró que utilizará todos los instrumentos políticos a su alcance para que Rusia rinda cuentas por lo que calificaron como un asesinato deliberado para silenciar una voz disidente. La comunidad internacional aguarda ahora la respuesta oficial de la OPAQ y la posible aplicación de nuevas sanciones contra el Kremlin tras esta confirmación científica.
Fuente: Medios de Buenos Aires.
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