La “Capital del Mármol Ónix” tuvo sus orígenes por el año 1869, cuando el propietario de estas tierras, Carlos Bett, un comerciante francés, decidió vender sus campos a dos españoles apellidados David y Escola.
Bett había realizado una boca-toma de agua sobre el río del Rosario, que permitía accionar un molino de granos que tenía en el establecimiento. Esta pintoresca “toma” es la que utilizaron los nuevos dueños para nombrar el lugar como “La Toma del Rosario”.
Con el paso de los años, se transformaría en un centro minero, dedicado en especial al mármol ónix, descubierto en 1895 en las Canteras de Santa Isabel, ubicadas en el Cerro Tiporco. Esto motivó la llegada del ferrocarril, que re-bautizaría al lugar, debido a que denominó a la estación como “La Toma”.
El 16 diciembre de 1904 fue sancionada una ley (promulgada el 5 de enero de 1905) por la cual Esto llevó a que el 31 de marzo de 1906, el gobierno de la provincia declare por decreto, oficializada la fundación del pueblo.
El 4 de junio de ese año, Don Pedro Miguel Graciarena dona al Gobierno de la Provincia cien hectáreas de tierra, por lo cual se comisiona al agrimensor Don José H. Moyano para trazar el pueblo. Este divide en manzanas y lotes aquel terreno, destinándose 30 hectáreas para sitios y 70 para huertas y chacras. Los terrenos se remataron en el año 1907.
Actualmente, la ciudad cuenta (según el último censo realizado en el año 2010) mas de 7.300 habitantes, y es la capital del Departamento Pringles. Por otro lado, se le denomina como la “Capital del Mármol Ónix”, por su historia en el campo de la minería. Brinda Espacios culturales y artesanales, balnearios y pequeños pesqueros que conforman una cartelera turística basados en la minería y la aventura, que logró con el paso de los años una gran afluencia turística.
